jueves, 18 de agosto de 2016

hubo una vez que
estalló estalló todo estalló yo estallé
no hay coraza no hay manta no hay muros
no hay nada que me protegiera porque 
cuando
decides que la luz puede entrar 
también dejas entrar la mierda y
es tan difícil mantener una armadura 
picada a partes
(y yo soy tan impaciente y tan cambiante y 
                          no tengo la energía pa' mover a cada rato los remaches)
así que me quedé así

imagínate un cuerpo frágil y enfermizo que luce
casi casi casi completo
como un roble grande medio devorado por las termintas

desnuda y herida y quemada
así estoy
así voy

hubo unos días en que
me tiré en la hierba a que (otra vez
naciera armadura, porque estaba harta de 
                         las hormigas, las avispas, el calor, los depredadores
y allí 
bajo un árbol
me crecieron flores
y sentí la brisa
y miré una eternidad de orugas 
transformarse en mariposas 
y hojas cayendo
y la luz del sol fue cálida y no ardiente

y
realmenterealmente
realmente ¿vale la pena renunciar a todo esto...? 
                       (pensé)
¿... por un poco de dolor?

hubo una vida efímera y molesta
en la que me tiro en la hierba para no sentir nada más
y recuerdo que sentir es precioso
entonces me levanto y camino y piso una ciudad
tan obstinada y asfixiante como mi alma
y resisto
y vuelvo al claro
y resisto
y vuelvo al claro...

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