existen humanos que viven tranquilos?
a los que no les ataca este millar de agujas en el cerebro cuando se
activa uno de los cien resortes de su hipersensibilidad? y que no sufren temporadas de
sueños cada vez más molestos e intensos, que pueden obtener verdadero descanso
de las pálidas del día a día en vez de revivirlas en una horrible fantasía
rococó?
deben existir, claro. a lo mejor existen incluso mas de los que yo puedo
imaginar dentro del hueco (e incluso fuera de el), y les envidio profundamente,
porque yo he acampado en pequeñísimos oasis de paz que se secan al tercer día
de abrevar en ellos las bestias del inconsciente, y encontrar de nuevo remansos
similares me ha costado tres tercios de mi tiempo sobre la tierra, viajando a
través de inclementes desiertos llenos de alimañas desconocidas (salvo en
sueños y en diván del terapeuta) para el hombre común
pero (y esto seria hecho lamentable) y si la vida consiste en esto? en
tres tercios de ella persiguiendo pequeños lapsos de tranquilidad? y si tenemos
nuestro análogo de la lucha de los animales por la supervivencia dentro de cada
uno de nosotros... contra nosotros mismos?
ahora mismo se esta secando el oasis. debo aparejar a mis dromedarios
para partir antes de que llegue la luna nueva y salgan a cazar las viles
criaturas que se esconden bajo el barro.
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